El Gobierno de la Ciudad de México cuenta con un modelo de atención integral para atender la epidemia del VIH en dos clínicas, disponible y adaptable a las estrategias médicas en otros países de la región.

El servicio es de atención ambulatoria, lo cual reduce gastos de hospitalización. En función de la cascada de atención tiene vinculados los servicios de diagnóstico y atención médica, medida que se fortalece con la participación de organizaciones sociales en la incorporación de usuarios y la vigilancia del respeto de los derechos humanos.

Las clínicas cuentan con un equipo multidisciplinario, así como personal capacitado de manera continua en los últimos avances científicos y tecnológicos en la materia.

Ha recibido rotación en diferentes servicios de pasantes de infectología, dermatología, psiquiatría, psicología y personal de laboratorio.

Se cuenta con intervenciones que podrían ser replicadas en diversos ámbitos, en las cárceles o con usuarios de drogas no inyectables de alto impacto.